Cuerda Viva

Cuando reservar un salto no debería dar más vértigo que el propio puenting. Del colapso de mensajes a un sistema que vende y organiza saltos automáticamente, 24/7.

Cuerda Viva ofrece barranquismo, ferratas y mil aventuras… pero hay una actividad que sostiene el corazón del negocio: el puenting.

Es intensa. Es emocional. Es un “sí” impulsivo. Y ese impulso dura segundos.

El problema era que esos segundos se estaban escapando entre mensajes.

Las reservas llegaban por Instagram, WhatsApp y la web sin ningún orden. Cada persona que quería saltar tenía que esperar. Y el equipo, saturado, respondía uno a uno, repitiendo siempre lo mismo y enviando enlaces de pago manuales.

Las consecuencias se acumulaban: respuestas tardías, ventas que se enfriaban, reservas mal controladas, horas perdidas y un equipo que no podía dedicarse a preparar la experiencia.

El caos no estaba en la actividad. Estaba en la conversación.

La Claridad — Un salto debería reservarse tan fluido como decidirlo

Cuando alguien quiere hacer puenting, la energía es inmediata. Tiene que poder reservar sin fricción, sin dudas y sin esperas.

Esa visión nos llevó a rediseñar el proceso entero: organización, reservas, pagos, confirmaciones, guías… todo debía respirar en un único flujo.

La Transformación — Un agente de IA que convierte conversaciones en saltos reales

Construimos un agente de WhatsApp que trabaja como un miembro más del equipo.

Atiende al instante, 24/7. Responde preguntas típicas —horarios, peso, ubicación, condiciones— con claridad inmediata. Conecta en tiempo real con WooCommerce Bookings. Permite reservar desde el propio chat, sin enlaces externos. Gestiona plazas, participantes y extras sin intervención humana.

Para el equipo creamos una interfaz de guías en Airtable: participantes organizados, pagos actualizados, extras registrados y la posibilidad de gestionar cualquier dato desde un único panel. Todo sincronizado con emails, confirmaciones y recordatorios automáticos.

La conversación dejó de ser un cuello de botella. Se convirtió en un motor de ventas.

La Liberación — Volver a disfrutar de la experiencia, no de la mensajería

Hoy las reservas entran incluso de madrugada. Los clientes reciben respuesta cuando aún tienen la adrenalina del “quiero saltar”. El equipo ya no repite información; dedica su tiempo a lo que realmente importa: preparar la actividad y cuidar la experiencia.

El orden volvió. Los mensajes dejaron de gobernar el ritmo del negocio.

El Resultado

Más saltos confirmados. Clientes atendidos al instante. Un equipo liberado para centrarse en la seguridad y la experiencia. Un negocio que ahora escala sin multiplicar el caos.

Esto es Sinaptech aplicado al mundo real. Esto es convertir conversaciones en experiencias.